Culturalmente asociamos el lujo residencial a la vivienda unifamiliar aislada: separada del mundo, autosuficiente y convertida casi en objeto de deseo.
Pero.., ยฟy si el ๐๐ฒ๐ฟ๐ฑ๐ฎ๐ฑ๐ฒ๐ฟ๐ผ ๐น๐๐ท๐ผ ๐ป๐ผ ๐ฒ๐๐๐๐๐ถ๐ฒ๐ฟ๐ฎ ๐๐ฎ๐ป๐๐ผ ๐ฒ๐ป ๐น๐ผ ๐พ๐๐ฒ ๐ผ๐ฐ๐๐ฟ๐ฟ๐ฒ ๐ฑ๐ฒ๐ป๐๐ฟ๐ผ ๐ฑ๐ฒ ๐น๐ฎ ๐ฝ๐ฎ๐ฟ๐ฐ๐ฒ๐น๐ฎ, que no quita, ๐๐ถ๐ป๐ผ ๐ฒ๐ป ๐น๐ผ ๐พ๐๐ฒ ๐ผ๐ฐ๐๐ฟ๐ฟ๐ฒ ๐ฎ๐น ๐๐ฎ๐น๐ถ๐ฟ ๐ฑ๐ฒ ๐ฐ๐ฎ๐๐ฎ?
Una vivienda puede tener acabados impecables, interiorismo sofisticado y una arquitectura espectacular.
Pero si al salir necesitas coger el coche para todo, si la calle no invita a caminar, si no hay comercio cercano, si no hay vida urbana, si la planta baja estรก muerta, si el espacio pรบblico es hostil o inseguro, entonces quizรก no estamos ante ultralujo.
Quizรก estamos ante una cรกrcel de oro.
El lujo entendido solo como objeto privado corre el riesgo de convertirse en aislamiento.
Una vivienda que intenta resolverlo todo hacia dentro โocio, bienestar, paisaje, seguridad, gimnasio, cine, bodegaโ muchas veces estรก compensando la ausencia de una ciudad suficientemente buena alrededor.
El verdadero ultralujo residencial es otra cosa.
Es, ante todo, ๐๐ถ๐๐ถ๐ฟ ๐ฒ๐ป ๐๐ป๐ฎ ๐ฏ๐๐ฒ๐ป๐ฎ ๐ฐ๐ฎ๐น๐น๐ฒ.
Una calle elegante.
Segura.
Caminable.
Bien conectada.
Con flujo natural de personas.
Con planta baja activa.
Con comercio cotidiano.
Con fachadas cuidadas.
Con sombra, escala humana, mezcla de usos y vida urbana.
El ultralujo es poder bajar a la calle y sentir que ๐ณ๐ผ๐ฟ๐บ๐ฎ๐ ๐ฝ๐ฎ๐ฟ๐๐ฒ ๐ฑ๐ฒ ๐๐ป ๐น๐๐ด๐ฎ๐ฟ.
Es cruzarte con gente sociable, respetuosa y educada, tener cerca una cafeterรญa, una librerรญa, una farmacia, un colegio, un mercado, una plaza, un paseo agradable.
Es poder caminar.
Es no depender del coche para vivir.
Es que tus hijos puedan moverse con autonomรญa.
Es belleza urbana.
Es que la calle tenga suficientes ojos y actividad como para producir seguridad sin necesidad de encerrarlo todo detrรกs de muros, cรกmaras y barreras.
Cuando hablamos de vivienda de alto valor, debemos dejar de mirar รบnicamente el interior de la casa y empezar a mirar ๐๐ ๐ฝ๐ผ๐๐ถ๐ฐ๐ถ๐ผฬ๐ป ๐๐ฟ๐ฏ๐ฎ๐ป๐ฎ.
El valor inmobiliario no empieza en el mรกrmol.
Empieza en la calidad de ๐น๐ฎ ๐ฟ๐ฒ๐ฑ ๐ฑ๐ฒ ๐ฐ๐ฎ๐น๐น๐ฒ๐.
Empieza en la relaciรณn entre edificio y ciudad.
Empieza en la capacidad de una planta baja para activar vida.
Empieza en la mezcla entre privacidad domรฉstica y vitalidad urbana.
La vivienda no es verdaderamente lujosa solo porque estรฉ mejor equipada.
Es lujosa ๐๐ถ ๐ฝ๐ฒ๐ฟ๐บ๐ถ๐๐ฒ ๐๐ถ๐๐ถ๐ฟ ๐บ๐ฒ๐ท๐ผ๐ฟ. Y vivir mejor no significa aislarse mรกs.
Significa poder habitar ๐๐ป๐ฎ ๐ฐ๐ถ๐๐ฑ๐ฎ๐ฑ ๐บ๐ฎฬ๐ ๐ฎ๐๐ฟ๐ฎ๐ฐ๐๐ถ๐๐ฎ, ๐บ๐ฎฬ๐ ๐๐ฒ๐ด๐๐ฟ๐ฎ ๐ ๐บ๐ฎฬ๐ ๐๐ถ๐๐ฎ.
El verdadero ultralujo no es escapar de la ciudad.
๐๐ ๐๐ถ๐๐ถ๐ฟ ๐ฒ๐ป ๐๐ป๐ฎ ๐ฐ๐ถ๐๐ฑ๐ฎ๐ฑ ๐พ๐๐ฒ ๐บ๐ฒ๐ฟ๐ฒ๐ฐ๐ฒ ๐๐ฒ๐ฟ ๐๐ถ๐๐ถ๐ฑ๐ฎ.
Y sabemos cรณmo construir ciudad.


