Cerramos 2025 hablando, cómo no, de ciudad

Este año he escrito mucho sobre urbanismo.
Pero no sobre “tendencias”, ni sobre renders bonitos, ni sobre modas pasajeras.

He escrito sobre 𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮.
Sobre 𝗿𝗲𝗱𝗲𝘀.
Sobre 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲𝘀.

Sobre algo que suele estar delante de nuestros ojos…
y, sin embargo, sigue siendo invisible en demasiados proyectos.

Durante 2025 hemos hablado de que:
• la ciudad no es una suma de objetos, sino una 𝗿𝗲𝗱 𝗱𝗲 𝗿𝗲𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀
• una calle vacía es un 𝘀í𝗻𝘁𝗼𝗺𝗮, no una casualidad
• sin calles constituyentes ni fachadas activas, 𝗻𝗼 𝗵𝗮𝘆 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱 𝘃𝗶𝘃𝗮
• la red urbana es 𝗶𝗻𝗳𝗿𝗮𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗯á𝘀𝗶𝗰𝗮, económica, social y de salud
• muchos barrios nacen moribundos porque 𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗱 𝘀𝗲 𝗿𝗼𝗺𝗽𝗲 𝗱𝗲𝘀𝗱𝗲 𝗲𝗹 𝗽𝗹𝗮𝗻𝗼
• la densidad no es el problema: lo es la 𝗱𝗲𝗻𝘀𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗺𝗮𝗹 𝗰𝗼𝗻𝗲𝗰𝘁𝗮𝗱𝗮
• la seguridad, la economía y la vida cotidiana empiezan en la calle
• el urbanismo no se arregla con maquillaje, sino con 𝗰𝗶𝗿𝘂𝗴í𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮𝗹

He defendido —una y otra vez— que 𝗱𝗶𝘀𝗲ñ𝗮𝗿 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱 𝗲𝘀 𝗱𝗶𝘀𝗲ñ𝗮𝗿 𝗺𝗼𝘃𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼, y que el movimiento natural es el gran olvidado del urbanismo contemporáneo.

También he aprendido mucho gracias a los debates, las preguntas, los desacuerdos y los mensajes privados.

Eso es señal de que 𝗲𝗹 𝘁𝗲𝗺𝗮 𝗶𝗺𝗽𝗼𝗿𝘁𝗮.

Si algo me llevo de este año es esto:
cada vez somos más los que queremos 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗿 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱-𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱,
barrios completos, accesibles, mezclados, caminables y vivos.

En 2026 seguiremos 𝘁𝗶𝗿𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗿𝗿𝗼.
menos fuegos artificiales, más estructura urbana
mejores objetos al servicio de la red
intuición ratificada por la evidencia

Gracias por leer, comentar y pensar la ciudad conmigo este 2025.

𝗙𝗲𝗹𝗶𝘇 𝟮𝟬𝟮𝟲.

Que venga con mejores calles, mejores redes, edificios activos
y 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀 𝗺á𝘀 𝘃𝗶𝘃𝗮𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘁𝗼𝗱𝗼𝘀.

Creo sinceramente que, si nos unimos, podemos conseguirlo.
Tenemos 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗴𝗮𝗻𝗮𝗿.

𝗠𝘂𝗰𝗵𝗮𝘀 𝗴𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮𝘀 𝗽𝗼𝗿 𝘁𝗼𝗱𝗼 💗