No cuando la pavimentamos.
No cuando cambiamos farolas.
No cuando ampliamos aceras.
𝗨𝗻𝗮 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲 𝘀𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗶𝗲𝗿𝘁𝗲 𝗲𝗻 𝗮𝗰𝘁𝗶𝘃𝗼 𝘂𝗿𝗯𝗮𝗻𝗼 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗺𝗽𝗶𝗲𝘇𝗮 𝗮 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝗶𝗿 𝘃𝗶𝗱𝗮.
Cuando deja de ser solo infraestructura
y 𝘀𝗼𝘀𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲 :
– encuentro
– actividad económica
– vida cotidiana
– seguridad por presencia social
Muchos proyectos urbanos se centran en 𝗱𝗶𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗿 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲𝘀.
Pero lo que realmente cambia la ciudad es 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝗶𝗿 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲𝘀.
¿𝗟𝗮 𝗱𝗶𝗳𝗲𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮?
Una calle diseñada puede ser bonita.
𝗨𝗻𝗮 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝗶𝗱𝗮 𝗳𝘂𝗻𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗲 𝘃𝗶𝘃𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗱 𝘂𝗿𝗯𝗮𝗻𝗮.
Al lío, ¿𝗰𝗼́𝗺𝗼 𝘀𝗲 𝗰𝗿𝗲𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝗶𝗱𝗮?
No empieza con el diseño, que es importante, pero viene después.
𝗘𝗺𝗽𝗶𝗲𝘇𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗹𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝘂𝗿𝗯𝗮𝗻𝗮.
𝗣𝗮𝘀𝗼 𝗮 𝗽𝗮𝘀𝗼:
𝟭. 𝗘𝗻𝘁𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝘀𝘂 𝗽𝗮𝗽𝗲𝗹 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗱
¿Conecta tejidos? ¿Atraviesa barrios? ¿Tiene potencial de movimiento natural?
𝟮. 𝗘𝗹𝗶𝗺𝗶𝗻𝗮𝗿 𝗯𝗮𝗿𝗿𝗲𝗿𝗮𝘀 𝘆 𝗿𝗲𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗿𝘂𝗶𝗿 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗶𝗻𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱
Una calle aislada no puede generar vida urbana.
𝟯. 𝗖𝗼𝗻𝘀𝘁𝗿𝘂𝗶𝗿 𝗲𝗱𝗶𝗳𝗶𝗰𝗶𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗯𝗼𝗿𝗱𝗲𝘀 𝗮𝗰𝘁𝗶𝘃𝗼𝘀
Los edificios son clave, no son fondo difuso.
Son parte de la calle, la delimitan, la ordenan.
Y le dan escala y valor urbano con la planta baja activa.
𝟰. 𝗗𝗶𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝗲𝘀𝗽𝗮𝗰𝗶𝗼 𝗽𝘂́𝗯𝗹𝗶𝗰𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘂𝘀𝗼 𝗿𝗲𝗮𝗹
No para el render, sino para que la gente se quede.
𝟱. 𝗔𝗰𝘁𝗶𝘃𝗮𝗿 𝘆 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗿
El movimiento debe convertirse en encuentro y el encuentro en interacción social.
Cuando todo esto ocurre, pasa algo clave:
La calle deja de ser un lugar de paso
y 𝘀𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗶𝗲𝗿𝘁𝗲 𝗲𝗻 𝘂𝗻 𝗺𝗼𝘁𝗼𝗿 𝘂𝗿𝗯𝗮𝗻𝗼.
𝗨𝗻𝗮 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝗶𝗱𝗮 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝗾𝘂𝗲𝗱𝗮 𝗲𝗻 𝘀í 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗮. 𝗠𝘂𝗹𝘁𝗶𝗽𝗹𝗶𝗰𝗮 𝘃𝗮𝗹𝗼𝗿 𝗮 𝘀𝘂 𝗮𝗹𝗿𝗲𝗱𝗲𝗱𝗼𝗿 :
– Mejora seguridad percibida
– Reduce costes de mantenimiento a largo plazo
– Atrae nuevas inversiones
– Activa calles adyacentes
𝗨𝗻𝗮 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲 𝘀𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝘆𝗲 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗱𝗲𝗷𝗮 𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝗶𝗻𝗳𝗿𝗮𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗰𝗶𝗿𝗰𝘂𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻
𝘆 𝘀𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗶𝗲𝗿𝘁𝗲 𝗲𝗻 𝗶𝗻𝗳𝗿𝗮𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝘃𝗶𝗱𝗮.
𝗘𝘀𝗼 𝗲𝘀 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗿 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱-𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱.
𝗘𝘀𝗼 𝗲𝘀 𝗲𝗻𝘁𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗲𝘀𝗽𝗮𝗰𝗶𝗼 𝘂𝗿𝗯𝗮𝗻𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘂𝗻 𝗮𝗰𝘁𝗶𝘃𝗼 𝘀𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹, 𝘂𝗿𝗯𝗮𝗻𝗼 𝘆 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗼.


