Las ciudades europeas previas a los Ensanches tenían un problema principal.
𝗘𝗹 𝗛𝗮𝗰𝗶𝗻𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝘂𝗿𝗯𝗮𝗻𝗼
La población dentro de las murallas crecía rápidamente, pero la expansión estaba limitada por las fortificaciones.
Este espacio reducido y denso generaba condiciones de hacinamiento: viviendas pequeñas, calles angostas, falta de ventilación y problemas de salubridad.
La calidad de vida era baja, con enfermedades frecuentes y riesgos de incendios.
𝗟𝗮𝘀 𝗠𝘂𝗿𝗮𝗹𝗹𝗮𝘀 𝘆 𝘀𝘂 𝗱𝗲𝗺𝗼𝗹𝗶𝗰𝗶ó𝗻
Las murallas que en su momento protegieron a las ciudades comenzaron a perder su función defensiva a medida que la tecnología militar avanzaba.
En el siglo XIX, con el crecimiento industrial y demográfico, las murallas se convirtieron en un obstáculo para el desarrollo urbano y la circulación.
Muchas ciudades decidieron derribar o abrir sus murallas para permitir la expansión de la ciudad y la creación de nuevas redes de calles.
Este proceso fue fundamental para el diseño de los ensanches, que buscaban expandir la ciudad más allá de las antiguas murallas, organizando el espacio con calles más amplias y conectadas.
𝘐𝘮𝘢𝘨𝘦𝘯. 𝘌𝘯𝘴𝘢𝘯𝘤𝘩𝘦 𝘥𝘦 𝘔𝘢𝘥𝘳𝘪𝘥 : 𝘢𝘯𝘵𝘦𝘱𝘳𝘰𝘺𝘦𝘤𝘵𝘰, 𝟣𝟪𝟧𝟩-𝟣𝟪𝟨𝟣. 𝘔𝘢𝘥𝘳𝘪𝘥, 𝘌𝘯𝘴𝘢𝘯𝘤𝘩𝘦 𝘥𝘦 𝘔𝘢𝘥𝘳𝘪𝘥 : 𝘢𝘯𝘵𝘦𝘱𝘳𝘰𝘺𝘦𝘤𝘵𝘰. 𝘗𝘭𝘢𝘯𝘰 𝘨𝘦𝘯𝘦𝘳𝘢𝘭 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘻𝘰𝘯𝘢 𝘥𝘦 𝘌𝘯𝘴𝘢𝘯𝘤𝘩𝘦 𝘺 𝘥𝘦𝘭 𝘦𝘮𝘱𝘭𝘢𝘻𝘢𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘺 𝘥𝘪𝘴𝘵𝘳𝘪𝘣𝘶𝘤𝘪ó𝘯 𝘥𝘦𝘭 𝘯𝘶𝘦𝘷𝘰 𝘤𝘢𝘴𝘦𝘳𝘪𝘰, 𝘦𝘫𝘦𝘤𝘶𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘱𝘰𝘳 𝘙𝘦𝘢𝘭 𝘰𝘳𝘥𝘦𝘯 𝘥𝘦 𝟪 𝘥𝘦 𝘈𝘣𝘳𝘪𝘭 𝘥𝘦 𝟣𝟪𝟧𝟩 𝘊𝘢𝘳𝘭𝘰𝘴 𝘔ª 𝘥𝘦 𝘊𝘢𝘴𝘵𝘳𝘰 ; 𝘍. 𝘗𝘦𝘳𝘦𝘻 𝘉𝘢𝘲𝘶𝘦𝘳𝘰 𝘨𝘳𝘢𝘣ó


