Lo que no nos cuentan cuando hablamos de ciudad saludable, o sostenible, o …

Durante décadas, se nos vendió -y no ha cambiado mucho- que el “edificio en el jardín” era la ciudad saludable.

A día de hoy sigo viendo nuevos desarrollos urbanos donde se priorizan las ideas del Movimiento Moderno: grandes vacíos verdes, bloques aislados…
y 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲𝘀 𝘀𝗶𝗻 𝘃𝗶𝗱𝗮.

Pero 𝗹𝗮 𝗻𝗮𝘁𝘂𝗿𝗮𝗹𝗲𝘇𝗮 𝗮𝗹𝗿𝗲𝗱𝗲𝗱𝗼𝗿 𝗻𝗼 𝘀𝘂𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝘆𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗲𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝘂𝗿𝗯𝗮𝗻𝗮𝘀.

Y me preocupa,
porque la salud urbana lejos de depender solo del verde:
depende de 𝗰ó𝗺𝗼 𝗲𝘀𝘁á𝗻 𝗰𝗼𝗻𝗲𝗰𝘁𝗮𝗱𝗮𝘀 𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱-𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱.

Cuando la ciudad tiene la red urbana de calles estructurada, hacemos ciudad bien densificada, compacta, con calles constituidas y parques conectados, permitimos que potencialmente 𝗲𝗺𝗲𝗿𝗷𝗮:

– La mezcla social: cota 0 activa, comercio + vivienda + servicios a escala humana.
– Que caminemos más en el día a día: compras, ocio y vida social —sin coche.
– Que se reduzca el sedentarismo y la contaminación → mejor salud colectiva.
– Que se fortalezca la sociabilidad, el civismo y el policentrismo de la ciudad: encuentros casuales, continuos, variados y vigilancia natural.

La calle deja de ser solo tránsito para vehículos:
𝘀𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗶𝗲𝗿𝘁𝗲 𝗲𝗻 𝗶𝗻𝗳𝗿𝗮𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗿𝗲𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗮𝘀 𝘆 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗱 𝗽ú𝗯𝗹𝗶𝗰𝗮.

La salud urbana 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶é𝗻 𝘀𝗲 𝗱𝗶𝘀𝗲ñ𝗮 desde la 𝗴𝗲𝗼𝗺𝗲𝘁𝗿í𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲𝘀.
Y eso debería estar en el centro del urbanismo del siglo XXI.

Por qué esto importa,
porque ya no hablamos de intuiciones: 𝗵𝗮𝘆 𝗱𝗮𝘁𝗼𝘀 𝘀ó𝗹𝗶𝗱𝗼𝘀.

Una red urbana bien conectada tiene el potencial de mejorar nuestras vidas, los servicios, la seguridad urbana y de ampliar las oportunidades de los ciudadanos.

Y muchas veces 𝗻𝗼 𝗿𝗲𝗾𝘂𝗶𝗲𝗿𝗲 𝗴𝗿𝗮𝗻𝗱𝗲𝘀 𝗶𝗻𝗳𝗿𝗮𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮𝘀,
sino reconectar y reactivar lo que ya existe.

Si queremos ciudades que cuiden a su gente,
el primer paso 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗮ñ𝗮𝗱𝗶𝗿 𝗺á𝘀 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗲…
𝗲𝘀 𝗰𝗼𝗻𝗲𝗰𝘁𝗮𝗿 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿.



Referencias.
1. Rocke, K. D., Howitt, C., Panter, J., Tully, M., Hambleton, I., & Tully, M. A. (2023). Neighbourhood walkability and its influence on physical activity and cardiometabolic disease: A cross-sectional study in a Caribbean small island developing state. Cureus, 15(8).

2. Hajrasouliha, A., & Yin, L. (2015). The impact of street network connectivity on pedestrian volume. Urban Studies, 52(13), 2483-2497.

3. Schön, P., Heinen, E., & Manum, B. (2025). Associations of street network and urban form with walking frequencies. European Journal of Transport and Infrastructure Research, 25(1), 107-132.