Sin calles constituyentes, fachadas activas y densidad bien conectada… no hay ciudad viva.
Necesitamos 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱-𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱: vida cotidiana, trabajo y servicios a pie, mezcla, encuentro y accesibilidad para todos.
Hay conceptos que 𝗱𝗲𝗯𝗲𝗿í𝗮𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗿 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗯𝗮𝘀𝗲 de cualquier proyecto urbano… y sin embargo siguen ausentes en demasiados barrios:
𝟭. 𝘾𝙖𝙡𝙡𝙚 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙩𝙞𝙩𝙪𝙮𝙚𝙣𝙩𝙚
La que 𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 a 𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗱 𝘂𝗿𝗯𝗮𝗻𝗮:
• 𝗗𝗮 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗶𝗻𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗮𝗹 𝗺𝗼𝘃𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗽𝗲𝗮𝘁𝗼𝗻𝗮𝗹
• 𝗖𝗼𝗻𝗲𝗰𝘁𝗮 𝗼𝗿𝗶𝗴𝗲𝗻–𝗱𝗲𝘀𝘁𝗶𝗻𝗼 𝘀𝗶𝗻 𝗿𝗼𝗱𝗲𝗼𝘀
• 𝗘𝘃𝗶𝘁𝗮 𝗰𝘂𝗹-𝗱𝗲-𝘀𝗮𝗰 que cortan la vida y dan sensación de laberinto.
• Es 𝗹𝗲𝗴𝗶𝗯𝗹𝗲: puedes orientarte con una mirada
Si faltan → la ciudad expulsa al peatón y obliga al coche.
La vitalidad se genera caminando, no buscando la salida.
𝟮. 𝙁𝙖𝙘𝙝𝙖𝙙𝙖 𝙖𝙘𝙩𝙞𝙫𝙖 → 𝗡𝗼 𝗺á𝘀 𝗺𝘂𝗿𝗼𝘀 𝗰𝗶𝗲𝗴𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝗳𝗮𝗰𝗵𝗮𝗱𝗮
Fachada que 𝗱𝗶𝗮𝗹𝗼𝗴𝗮 con la calle:
• 𝗔𝗰𝗰𝗲𝘀𝗼𝘀 𝗱𝗶𝗿𝗲𝗰𝘁𝗼𝘀 desde la acera
• 𝗔𝗰𝘁𝗶𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘃𝗶𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲 en PB y en P1 donde ocurre la vida
• 𝗧𝗿𝗮𝗻𝘀𝗽𝗮𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 con escaparates y ventanales en planta baja: escala humana
• 𝗟𝗼𝗰𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗼𝘀 para economía y vida social
𝗖𝗮𝗹𝗹𝗲𝘀 𝗮𝗰𝘁𝗶𝘃𝗮𝘀 → 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗻𝗮𝘁𝘂𝗿𝗮𝗹 + 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗿𝗮𝗰𝗰𝗶ó𝗻 + 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼𝗺í𝗮 𝘂𝗿𝗯𝗮𝗻𝗮
𝗖𝗮𝗹𝗹𝗲𝘀 𝗰𝗶𝗲𝗴𝗮𝘀 → 𝗽𝗮𝘀𝗼 𝗿á𝗽𝗶𝗱𝗼 + 𝗺𝗶𝗲𝗱𝗼 + 𝗮𝗯𝗮𝗻𝗱𝗼𝗻𝗼
Donde nadie mira… nadie cuida.
𝟯. 𝘿𝙚𝙣𝙨𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙗𝙞𝙚𝙣 𝙘𝙤𝙣𝙚𝙘𝙩𝙖𝙙𝙖
No se trata de 𝗵𝗮𝗰𝗶𝗻𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼, ni tampoco de barrios dispersos sin nada cerca.
Se trata de 𝗽𝗿𝗼𝘅𝗶𝗺𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘂𝗿𝗯𝗮𝗻𝗮:
𝗠á𝘀 𝗵𝗮𝗯𝗶𝘁𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 + 𝘂𝘀𝗼𝘀 𝗮 𝗽𝗶𝗲 → 𝗺á𝘀 𝗲𝗻𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼
𝗠á𝘀 𝗼𝗷𝗼𝘀 → 𝗺á𝘀 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱
𝗠á𝘀 𝗳𝗹𝘂𝗷𝗼 → 𝗺á𝘀 𝗼𝗽𝗼𝗿𝘁𝘂𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗲𝗰𝗼𝗻ó𝗺𝗶𝗰𝗮
El 𝗵𝗮𝗰𝗶𝗻𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 ocurre cuando la vivienda es insuficiente en tamaño y calidad.
Lo que necesitamos: 𝘃𝗶𝘃𝗶𝗲𝗻𝗱𝗮𝘀 𝗱𝗶𝗴𝗻𝗮𝘀 en barrios densos y bien conectados.
𝗟𝗼 𝗲𝗰𝘂𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗰𝗿í𝘁𝗶𝗰𝗮:
– 𝗥𝗲𝗱 𝗯𝗶𝗲𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮𝗱𝗮 → 𝗳𝗹𝘂𝗷𝗼𝘀 𝗻𝗮𝘁𝘂𝗿𝗮𝗹𝗲𝘀
– 𝗕𝗼𝗿𝗱𝗲𝘀 𝗯𝗶𝗲𝗻 𝗱𝗶𝘀𝗲ñ𝗮𝗱𝗼𝘀 → 𝘃𝗶𝗱𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗲 𝗾𝘂𝗲𝗱𝗮
– 𝗗𝗲𝗻𝘀𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗯𝗶𝗲𝗻 𝗰𝗼𝗻𝗲𝗰𝘁𝗮𝗱𝗮 → 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱 𝗾𝘂𝗲 𝗽𝗿𝗼𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮


